Tres cosas nos definen: venimos del calzado, trabajamos con las manos y creemos que casi todo tiene arreglo.
De fabricar zapatos en Colombia a arreglarlos en Barcelona
Hemos sido fabricantes de calzado toda la vida en nuestro país, Colombia. Es un oficio que viene de generaciones en la familia: se aprende mirando, ayudando y equivocándose al lado de quien ya sabe.
Al llegar a España no podíamos hacer otra cosa más que continuar con nuestro oficio. Montamos el taller y empezamos por lo que sabíamos hacer mejor: suelas, tacones, costuras, piel. El barrio fue pidiendo más cosas —una copia de llave, una persiana que no subía, un cuchillo que ya no cortaba— y las fuimos aprendiendo y sumando.
Hoy Rápido Padilla son dos talleres, en Barcelona y en Santa Coloma de Gramenet, y la misma idea del principio: si se puede arreglar, se arregla.
Cómo trabajamos
Lo que podéis esperar de nosotros
Trato de barrio
Os escuchamos, miramos la pieza con vosotros delante y explicamos qué se puede hacer. Sin prisas y sin tecnicismos.
Sinceridad primero
Si el arreglo no compensa, lo decimos. Nuestra reputación vale más que un encargo suelto.
Manos y máquina
Trabajamos en taller propio, con la maquinaria del oficio y el criterio de quien ha fabricado calzado.
Nuestra propuesta
«Intentamos buscar solución a lo que el cliente ya cree que se debe tirar»
Esa frase resume bastante bien a qué nos dedicamos. Reparar tiene sentido: cuesta menos, conserva lo que ya os gusta y genera menos residuo. En octubre celebramos nuestro aniversario, y seguimos con la misma manera de entender el trabajo.